martes, septiembre 21, 2010

Pura retórica

Con la muerte de Labordeta, era de esperar, los noticiarios han abierto y cerrado con ello, sumemos prensa y radio, y han dicho de todo. De su labor de diputado, de su mochila, de su guitarra cantautora. De todo, menos una cosa: ni una sola vez se ha mencionado que era poeta. Menos aún que eran poetas, los Labordeta, puesto que conformaban unos de esos dúos de hermanos poetas que de vez en cuando aparecen por nuestra literatura, tipo hermanos Machado. Y el que tenga ojos, que saque conclusiones entre líneas. A todo esto recuerdo que Borges, de tanto en tanto, cuando tenía interlocutores de nacionalidad española, en algún momento de la conversación se dirigía a ellos diciéndoles, con gran sentido del humor: "¿y ustedes sabían que Machado tenía un hermano que se llamaba Antonio?". En lo personal, el sentido del humor de Borges me parece tan bueno como su literatura. En esto recuerdo que Labordeta, José Antonio, no era un hombre con excesivo sentido del humor, al menos en su vida pública, por lo que puede preverse que tampoco debiera serlo en su vida privada. Porque cuando a uno le gusta reír, también le gusta hacer reír, y cuando se dan ambas cosas, uno no puede resistirse así como así a dejar de remover el tarro de la risa, que es lo contrario a la amenaza de los animales: ellos enseñan los dientes cuando adoptan actitud amenazante, defensiva, nosotros los enseñamos de esta manera, sonriendo para mostrar que no sentimos amenaza, que no estamos en guardia, sino todo lo contrario, muy a gusto, con aquel a quien así se le muestran. Decía, que Labordeta tenía, como otros compañeros de uno de sus gremios, cierta mala hostia. Se le recuerda mucho por su famoso "a la mierda", que comparte, por cierto, con otro de esos compis gremiales con bastante mala hostia, Fernán Gómez. No menos mala hostia tenía un Cela que decía frases como: "yo estoy aquí para hacer la puñeta a los menos posibles", de la que se infería que entendía como actitud natural hacer la puñeta a la gente, y así ensalzaba su esfuerzo de, puesto que eso era la actitud natural, mírenme a mi, haciendo lo imposible por corregir nuestra naturaleza, luchando por, ya que es inevitable hacerlo, hacerlo a los menos posibles. A la par que todo esto, recuerdo cierto amigo que solía presumir siempre de que se tragaba todos los debates parlamentarios. Enteritos. Él solía decirme que lo que más le llamaba la atención -y así iba definiendo- es que nunca, ni uno sólo de los políticos, contestaba a las preguntas que los demás le hacían. Siempre respondían diciendo de todo, particularmente hinchándose de referencias personales, pero jamás contestando concretamente a las preguntas más concretas imposibles. No sé si llegué a decirle alguna vez que eso es algo asaz estudiado en multitud de manuales de retórica. Que los discursos políticos, sobre todo los que conforman las campañas electorales, están llenos de falacias retóricas, y que las intervenciones en los debates parlamentarios no lo son menos, aunque en estos hay una que se destaca por encima de las demás, una predilecta, que es la que se llama falacia ad hominem, que basa su conclusión no en las razones expuestas sino en la descalificación de la persona que sostiene la tesis contraria.

Sumando  todo esto, voy llegando a recordar una pregunta que Quintero formuló una vez a alguien: ¿los que carecen de sentido del humor son tristes patológicos? No es que sean tristes, es que son peligrosos. 

4 silbidos:

Anónimo dijo...

http://www.libertaddigital.com/sociedad/recuerdo-de-jose-antonio-labordeta-por-federico-jimenez-losantos-1276402248/

veguito lee este articulo sobre labordeta.
Un gran abrazo desde la distancia de tu luso amado. Es una alegria cada vez que metes algo en el blog.

Anónimo dijo...

me ha gustado pero tendría varios puntos q discutir... uno de ellos, q oí lo de su hermano y lo de poeta en radio 3! Besos

David Vegue dijo...

Gracias Tros. Muy bueno. Un abrazo sin límites de tu co-luso amado.

David Vegue dijo...

Radio 3 es una herejía. Como toda herejía, expone cosas que rechaza lo establecido. Por eso lo que dice no cuenta. Para lo ortodoxo. Gracias a dios la tenemos. Besos.

Algunas personas nunca se habrían enamorado si no hubieran oído hablar del amor