sábado, abril 10, 2010

[A través de la tarde]

A través de la tarde
llegan a mí los límites precisos de tu cuerpo:

el día, que se pierde en la memoria

la noche, que es un don

los ríos, todos, preparados
para eso que llaman
el sueño de los vivos y los muertos
o más humildemente
una frontera incierta
superior a la guerra

¡Oh luz, oh sed, oh templos
en dónde dijisteis que estaría la llave!

la boca, que es sutil
igual que la moneda

y los tigres.
                  A estos me remito
hoy, que desnudo encuentro
un pentágono limpio en tu silencio.

Algunas personas nunca se habrían enamorado si no hubieran oído hablar del amor