lunes, diciembre 28, 2009

Atila con zapatos de tacón

jueves, diciembre 10, 2009

Impossible is nothing

Hubo un tiempo en que yo jugué al fúbol. Voy a decir esto con humildad y con sinceridad, como debe ser. Hubo un tiempo en que yo jugué al fútbol, y era el mejor. Ahora no lo soy, pero aprendí a serlo en otras cosas. Entonces, para aprender a serlo, veía este vídeo. Se lo dedico a quien encuentra notas entre los héroes y las tumbas, metafórica y literalmente.




sábado, diciembre 05, 2009

Etcétera

El derecho biológico al silencio, al lenguaje y a hacerse preguntas es eso, un derecho biológico. Las preguntas suelen proceder de (estar motivadas por) las cosas, las personas, o el agua. Del agua proceden mis preguntas. Por eso, esta noche, junto a un buen amigo, pasé a preguntarme de inmediato qué motivación podría tener un ginecólogo para elegir esta profesión. Después qué motivación reside bajo aquellos médicos que se decantan por convertirse en urólogos. En tercer lugar, por qué no existen urólogas. Y en cuarto lugar, es cierto que todo el mundo comparte la misma sensación de no saber qué hacer cuando le cantan cumpleaños feliz? Etcétera, dijo la noche.

jueves, diciembre 03, 2009

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Llegará un día en que el hombre no dejará
de dormir y velar a la vez. Yo digo, Novalis,
que el día ha llegado. Si no esperas
lo inesperado, no lo hallarás. Yo digo, Heráclito,
que yo lo he hallado. Oh estaciones, oh castillos,
¿qué alma no cae en el error? Yo digo, Rimbaud,
que mi alma no cae en el error. Amada
imaginación, lo que más amo
en ti es que jamás perdonas. Yo digo, Bretón,
que jamás he perdonado. Shakespeare montó el espectáculo
con diez mil mariposas. Yo digo, Rojas,
que conozco diez mil mariposas
en este lado del paraíso. Un buen verso quizá sólo sea
el lado valiente de un cobarde. Yo digo, Búnbury,
que aquí tienes mi valentía. Leer el diccionario
como un libro de horas. Yo digo, Iglesias,
que yo soy el libro y yo soy las horas. Porque un cuerpo bello
debe ser percibido en su totalidad. Yo digo, Aristóteles,
que lo he percibido todo en su totalidad. Quizá sea éste el momento
de ganarle al olvido
lo que una vez él supo ganarle al corazón. Yo digo, Basilio,
que éste es el momento
que yo soy el momento
que gozo somos
y en gozo nos convertiremos. Algún día
deberemos devolverle al universo toda
la belleza que le debemos. Yo digo, amor,
que éste es el momento.
Que vamos a ganarle al olvido
todo lo que una vez él supo ganarle al corazón.
Que vamos a devolverle al universo
toda la belleza que aún le debemos.

Que éste es el momento.

Yo digo, amor,
con la serenidad de los que todo lo saben,
que éste es el momento
de decirnos:

el día es llegado.

Algunas personas nunca se habrían enamorado si no hubieran oído hablar del amor