lunes, enero 12, 2009

La pornografía y yo

Nunca renunciaré a mi capacidad para sorprenderme. Por eso no deja de sorprenderme que no pasen tres meses sin que me presenten a alguien, persona generalmente iniciada en ámbitos o cosas concretos, que –y en seguida lo veo venir- no resiste más de media hora sin pasar a preguntarme directa y abiertamente sobre mi “mítico” texto sobre pornografía o mi “mítica” intervención en la Universidad al respecto. Confieso que lo que en un principio me resultaba gracioso (no menos gracioso que encontrarme a una camarera que, al pedir una cerveza, dice de pronto reconocerme, y que ella estuvo presente, a lo que prosigue una conversación muy entretenida –lo cual ya me ha pasado por dos veces-), decía, eso que en un principio me resultaba gracioso ha acabado por resultarme aburrido y fatigoso. Por eso voy a aclararlo en voz alta y todo de una vez, esperando así librarme, al menos parcialmente y en la medida de lo posible, de algo que ya resulta cansado. El texto en cuestión procede del seminario que yo di en la Universidad hace cuatro años y cuyo título exacto era “Y Rocco Siffredi citó a un poeta clásico y dijo: pedicabo ego uos et irrumabo ("os daré por el culo y por la boca") (La arquitectura mitológica del discurso pornográfico)”. El verso, por cierto, es de Catulo. Fue Germán Labrador, actual profesor en la Universidad de Princeton, e íntimo, quien me extendió la invitación. El quería magia para sus, y repito sus, ciclos de seminarios, cuya idea él, y repito, sólo él, importaba de París, y recurrió a mi para ello. Yo le extendí mis condiciones. Él las aceptó “sin condiciones” y las cumplió. El puso sobre la mesa mi total libertad y yo puse sobre la mesa el tema y la idea. En dos botellas de vino todo estaba acordado y celebrándose. De la treintena de imágenes y proyecciones que yo barajaba para aquel seminario, quiero recordar, tan sólo se me solicitó mesura en dos casos concretos, y siempre dejando de mi mano la decisión última. Por lo que estimé un cumplimiento de la cláusula de libertad más que de sobra. En cuanto a todos y cada uno de los puntos que conformarían lo que iba a hacer y cómo, le ofrecí a Germán la posibilidad de conocerlo, punto por punto, todo, al detalle, cosa que rehusó dejándome entera libertad para hacer, manteniendo así el pacto, bajo la premisa de radical confianza en mi absoluto sentido de la genialidad. El “mítico” texto por el que se me viene preguntando asiduamente de cuatro años acá no es más que la versión ampliada de aquel seminario, puesta por escrito y eso sí, revestida con su buen escotazo y su marcada mini-minifalda de ideas. El texto en cuestión no está publicado. Por eso no deja de sorprenderme que se haya convertido en mítico un texto que virtualmente no existe y que no han visto más de tres personas y tan sólo parcialmente. Finalmente no di mi consentimiento para su publicación, y sigo sin hacerlo. Que el texto haya crecido y haya pasado de un largo ensayo a un libro no quiere decir que tuviese la intención de publicarlo. No di mi consentimiento entonces y sigo sin hacerlo ahora. Ni a quienes me lo pidieron entonces ni a los que me lo han solicitado posteriormente en otros ámbitos. Por lo que no hay manera de que nadie pueda acceder a él. Por otro lado, es el único texto o trabajo que tampoco facilito por vía íntima y privada. Por mucho que se me insista. Tampoco tengo la intención de repetir ni el seminario ni lo que fue el seminario parcialmente como charla, conferencia, ni similar. Nuevamente, por más que se me insista. Por lo demás, desde esto van ya más de cuatro años. A menudo me encuentro gente que me pregunta por tal poema que ha leído y que se remonta a un año atrás, o tal cosa que hice no sé cuando, y se sorprenden de que a mi ya no me interese hablar de ello. Me interesa lo que acabo de hacer hace cinco minutos y deja de interesarme cuando paso a lo siguiente. Supongo que la gente que trabaja de otra forma tiene otros criterios y están muy bien, pero los míos son así. Igual que, en esencia, ya no me interesan la muchachita o el muchachito con quien inventé el amor hace diez años sino aquel o aquella con quien voy a inventar el amor ahora, lo que quiero decir es que ya va camino de cinco años de aquello. Tenéis mi permiso para empezar a hablar de otra cosa.

3 comentarios:

J. Daniel dijo...

Sir Vegue, antes de nada, Feliz Año! No tengo ni idea de qué texto hablas ni de nada de lo que dices la verdad, pero si me gustaría leer un texto que me dijo Germán que habías hecho sobre el tango y el fútbol... No se si finalmente lo harías o se quedó en un proyecto, pero me encantaría leerlo si lo realizaste al final. Finalmente, el dr. Germán están en Princeston jeje. Un abrazo poeta

David Vegue dijo...

Lord Dani, querido Dani, qué alegría siempre verte, en carne y hueso o en lingotes de oro que otros llaman letras, palabras. Primero de todo, gracias por ubicarme en los Estados que dicen unidos. Se me fue lo que llaman cabeza, jeje. Sobre lo que me comentas del fútbol y el tango, supongo que a lo que Germán se refería era a un texto que tenía en mente hace muchos años (se ve que últimamente las cosas quieren que me retraiga) que provisionalmente llamé El dandismo esférico. Las ideas para el texto eran varias y diferentes, algunas las fui comentando con Germán en distintos momentos y supongo que en alguno de esos momentos hablaríamos de una de las imágenes que tenía pensado utilizar, en la que sale Maradona encima de un balón, y que él mismo comentaba en su biografía así: "¿Alguna vez vieron a alguien bailar un tango sobre un balón? Pues ahí lo tienen". De ahí quería pasar al tango y el fútbol. Otra de las partes del texto estaba dedicada a los reyes. Comparaba en imágenes los movimientos de O'rei Pelé con los del Rey Elvis "pelvis". Pero esto sólo eran detalles del texto. Nunca llegué a sentarme del todo a hacerlo. Y sólo dejé páginas sueltas y esbozadas. Tres páginas sobre una cosa por aquí, dos sobre otra por allá. Eso sí, la parte de Elvis y Pelé me picó y la zanjé. Y me quedó un articulito de 10 páginas, lleno de imágenes muy hermosas. La idea formaba parte de un monográfico sobre arte y futbol, creo recordar, que Germán, junto a otra gente, querían llevar a cabo. Supongo que es a esas cosas a las que se refería Germán contigo. Lo cierto es que nunca me senté a terminarlo, pero sí hablé mucho con Germán sobre estas cosas. Para compensar, lo que sí puedo darte es otro dato que a lo mejor te interesa. De esas conversaciones yo le comenté muchas ideas a Germán que él, al contrario que yo, sí que llevó a cabo. Además, le pasé material específico, tanto de prensa como visual, que yo llevaba acumulando durante años, muchas joyitas, que él utilizó muy bien. De ello sacó un expléndido ensayo de nada menos que 50 páginas, y en él trata también muchos aspectos del lenguaje que serían deliciosos de utilizar en clases de español. Hasta donde sé, no lo ha publicado, pero a mi me pasó el texto original y me gustó mucho. Amén de procurarme una tarde muy entretenida, tanto evocando cosas de mi, como con las otras cosas que sólo él se saca de la chistera. Algo parecido nos pasó con René Lavand, la poesía y la magia, texto, por cierto, que me comprometí a hacer para María Salgado y la Literatura del pobre, hace ya más de un año, y que aún no he hecho, e incluso con cosas sobre estética y pornografía también nos ha pasado. Ideas que yo acumulo para textos que finalmente nunca he tenido el detenimiento o el estímulo suficientes para sentarme a hacer pero que él no ha dejado perderse y ha ido uncluyendo, una cosa aquí, otra allá, en diferentes artículos, y siempre me encanta ver aflorar parte de nuestras conversaciones en sus publicaciones, en sus textos y trabajos. Guiños maravillosos. Pero por no desviarnos. El texto en cuestión sobre fútbol. Si estás interesado, no perdería ni un segundo más sin pedirle a Germán aquel texto, porque merece la pena. En cuanto a mis cosas. Puedo hacerte llegar algo de lo de Elvis y Pelé. Del tango poca cosa, salvo, si quieres, imágenes, y el esbozo de las ideas que nunca me senté a desarrollar. Claro está, en cualquier conversación -o si sabes darme donde hay que darme, incluso me pongo y lo hago por escrito- te puedo dar todos los datos y referencias que quieras, comentar las ideas y su base, o puedo pasarte todo el material que quieras de cuanto yo acumulo en cantidades insultantes.

Por lo demás, espero que la vida t sonría -me consta que en la maravilla lo hace-. Un abrazo fuerte.

J. Daniel dijo...

Gran respuesta. Me han gustado dos de las ideas, la del maravilloso Pelé y la del ensayo sobre vocabulario para clases de español, el segundo se lo pediré directamente al dr. Pastor Alemán, pero me encantaría poder leer lo que comentas. Yo también hice algo para ese volumen que no llegó a salir a la luz. Tengo a unos amigos que han montado una editorial con una revista muy interesante http://www.paralelosur.com/revista/revista.htm, quizás un proyecto parecido para el fútbol podría funcionar, me consta que son muy futboleros además de culés de raza. Ya te diré y si te interesa, hablaremos más :)

Bueno, poeta, sin más parlarem mès adelante. Te deseo lo mejor para ti también. Un abrazo amigo

Algunas personas nunca se habrían enamorado si no hubieran oído hablar del amor